La langosta era mal augurio para los mayas; investigador

El 6 de marzo próximo, a las 6 de la tarde, en el Jardín La Ceiba del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis) de la UNAM se presentará el libro “Oxlajuun Chanaal Kuy: agorero de sáak”.
La obra, coescrita por el doctor Fabio Flores Granados, investigador del Cephcis, y el arqueólogo Omar Sosa Guillén, ofrece un análisis sobre la presencia de la langosta en la iconografía y la cosmovisión mayas.
En entrevista con Diario de Yucatán, el doctor Flores señala que a lo largo de la investigación rastrearon representaciones del insecto en vasijas y códices mayas, en los que encontraron evidencia de su relevancia para la cosmovisión indígena y su asociación con períodos de crisis y colapso social.
Explica que la presencia de langosta, conocida en lengua maya como sáak, ha sido un fenómeno recurrente en la historia de la región, aunque hoy en día su impacto ha sido controlado mediante estrategias de sanidad vegetal.
En épocas pasadas, subraya, las plagas fueron devastadoras para las comunidades agrícolas, afectando la milpa y provocando hambrunas.
“Las fuentes históricas documentan desde el siglo XVI hasta el XIX la presencia de plagas en la Península de Yucatán, con infestaciones tan densas que llegaban a oscurecer el Sol”.
El proceso de investigación que dio origen al libro incluyó el análisis de textos históricos y estudios arqueológicos, junto con la lectura iconográfica y epigráfica de las representaciones del insecto en cerámica maya.
Sosa Guillén analizó cerca de 80 platos policromos del período Posclásico, en los que identificó patrones geométricos que podrían corresponder a la representación estilizada del insecto en diferentes etapas de desarrollo. Además, se incluyó un estudio etnográfico con integrantes del Centro de Sanidad Vegetal de Yucatán y campesinos del oriente del Estado para comprender las percepciones actuales sobre la acción del insecto.
El doctor Flores subraya que la gran mayoría de las piezas que analizaron se encontraban en museos y colecciones privadas y que solamente una fue hallada en contexto arqueológico, es decir, en una tumba que se excavó cerca de Maxcanú.
“Ese plato, como solía hacerse con los platos kuy, era policromo de carácter ritual que se ponía en el rostro de la persona difunta en su camino hacia el Xibalbá, y este plato, justamente, tiene al ave moan impresa en el fondo y en los bordes una lectura iconográfica del insecto”.
El investigador destaca que uno de los hallazgos más relevantes fue la relación entre Oxlajuun, el ave mítica vinculada al inframundo, y la langosta. En los códices mayas, Oxlajuun aparece como un presagio de muerte y destrucción, anunciando el arribo de las plagas de langosta, lo que refuerza la idea de que estos insectos eran mal augurio dentro del imaginario prehispánico.
El libro también explora cómo las crisis ambientales y sociales, combinadas con períodos de sequía extrema, favorecieron la proliferación de la langosta y su impacto en la organización social.
“El colapso de la cultura maya en el período Clásico no fue causado por un solo factor, sino por una combinación de cambios climáticos, conflictos sociales y, entre otros elementos, la aparición recurrente de las plagas de langosta”, indica el doctor Flores Granados.
“El abandono de ciudades como Uxmal y Chichén Itzá, que se dio al final del Clásico, sí tuvo que ver con estos cambios climáticos fuertes, con hambrunas y muchas veces con la aparición de la langosta”.
El libro “Oxlajuun Chanaal Kuy: agorero de sáak”, editado por el Cephcis de la UNAM, hace una aportación al estudio de la relación entre el medio ambiente, la iconografía y la historia de los mayas, y permite comprender cómo la naturaleza influyó en su cosmovisión y dinámicas sociopolíticas.
En la presentación de marzo, los comentarios a la obra los harán Miguel Pinkus Rendón y Geiser Gerardo Martín.
yucatan