El Gobierno aprieta al PP para salvar la quita de deuda que divide a sus aliados
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Ni un día de respiro para el Gobierno de Pedro Sánchez en esta convulsa legislatura. El lunes salió el sol, después del acuerdo con ERC para ampliar la quita de deuda a Catalunya hasta los 17.104 millones de euros y de que Junts enterrara la cuestión de confianza que exigía al jefe del Ejecutivo. En la Moncloa vieron demostrado así que “hay más tranquilidad y estabilidad” en la legislatura. Pero el martes se volvió a encapotar el cielo, con nuevas tormentas en el horizonte, una vez que la formación de Carles Puigdemont e incluso Compromís –que integra el espacio de Sumar, socio minoritario en la coalición del Gobierno– pusieran en cuestión su apoyo a toda la asunción de deuda autonómica propuesta por el Ejecutivo, que se eleva hasta 83.252 millones de euros.
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Feijóo, en un acto organizado ayer por el Madrid Foro Empresarial (Dani Duch)
Esta quita de deuda para las autonomías del régimen general saldrá hoy adelante sin problema en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), con el voto favorable del Gobierno y de la Generalitat de Catalunya, al que se sumarán Castilla-La Mancha y Asturias –gobernadas por el PSOE–, por mucho que todas las comunidades del PP voten en contra, tal como anunció Alberto Núñez Feijóo.
El Ejecutivo confronta al líder del PP con sus barones: “¿Condonar la deuda o condenar a los ciudadanos?”El problema es que esta iniciativa, a continuación, debe transformarse en una ley orgánica, que requiere para su aprobación de una mayoría absoluta de 176 escaños en el Congreso. La mayoría de la investidura podría salvar el trámite sin la concurrencia del PP, pero Junts y Compromís no garantizaron ayer su respaldo. Así que el Gobierno se ve de nuevo inmerso en unos inciertos juegos malabares y vuelve a dirigir la presión contra el PP, para confrontar los intereses políticos de Feijóo con las imperiosas necesidades financieras de sus presidentes autonómicos.
“La deuda se traspasa de un lugar a otro y sirve para comprar el alquiler de la Moncloa”, avisa Feijóo“¿Condonar o condenar?”, emplazó ayer la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, al líder del PP. “¿Quiere condonar la deuda a sus comunidades autónomas o quiere condenar a los ciudadanos de todas las comunidades autónomas?”, requirió.
Andalucía alega que ese “dinero no existe” y Madrid se niega a “pagar las deudas de los independentistas”En la Moncloa advierten que las comunidades del PP votarán hoy en contra de la quita en el CPFF, “porque saben que va a salir sin su voto”. “Pero luego todos van a reclamar la condonación”, aseguran. La cuestión, advierten, es qué hará el PP cuando la medida se vote en el Congreso, si no tiene una mayoría absoluta garantizada. “Ahí les quiero ver”, reta un ministro del PSOE. Y Alegría insistió en que la condonación beneficiará a “todas” las comunidades del régimen general, que podrían destinar los recursos que ahora dedican a pagar los intereses de la deuda a “mejorar los servicios públicos” de sus ciudadanos. El voto contrario del PP, zanjó, “resultaría inexplicable”.
Pero Feijóo volvió a insistir ayer en que ninguno de los presidentes autonómicos del PP caerá en la “trampa” de la condonación, que, además, considera “injusta”. La deuda, dijo el líder popular en un acto de Madrid Foro Empresarial, “se traspasa de un lugar a otro”, pero no desaparece, por lo que comprometió el rechazo en bloque de sus barones a una iniciativa cuyo único fin, aseguró, es “comprar el alquiler” de la Moncloa “con dinero público”.
Lee tambiénY, efectivamente, tanto desde Andalucía, que lamenta no poder utilizar ese dinero ahorrado, que además “no existe”, ya que “todo es una mera operación contable”, y denuncia el “gran engaño” de una quita innecesaria porque paga la deuda “cómodamente”, hasta Madrid, que “no va a negociar nada que signifique que los madrileños y el resto de los españoles le paguen las deudas a los independentistas catalanes, que son ladrones y caraduras”, pasando por la Comunidad Valenciana, que advierte que “ni un solo euro de esa condonación podría ser destinado a gastar más en sanidad o educación ni tampoco afecta para nada a la reconstrucción tras la riada”, las once comunidades que preside el PP llegarán a la reunión del CPFF con un no rotundo.
Cosa distinta es lo que pase de ahí en adelante, ya que todos los líderes territoriales del PP están a la expectativa de abrir el melón de la financiación autonómica y exigen un nuevo modelo que permita acelerar inversiones, como la llegada del AVE en el caso de Extremadura. “Habrá que estudiar el tema paso a paso”, dicen unos barones. “Hay que esperar”, apuntan otros.
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