Red Bull, formas convencionales. ¿Pero será rápido?

El RB21 es el monoplaza con el que Red Bull quiere borrar los problemas críticos que surgieron del proyecto RB20. En realidad, se tiene la impresión de que se trata de una especie de híbrido, ya que, por un lado, parece que el nuevo monoplaza no rechaza del todo la configuración anterior, mientras que a nivel general de diseño se nota una especie de mayor convencionalidad. En esencia, las formas originales que caracterizaban al RB20 con la base de la tapa del motor oculta por dos largas “bazookas” que se inclinaban bruscamente hacia la parte trasera, han sido sustituidas por una carrocería que parece ser una considerada evolución de la que debutó en Hungría el año pasado. Es útil recordar que esa configuración, definida como de alta carga, había encontrado su justificación, sobre todo por el tiempo y los recursos técnicos empleados con el actual campeonato, en la búsqueda de un mejor intercambio térmico, para no comprometer la fiabilidad del grupo motor Honda.
Parece que los técnicos dirigidos por Pierre Wachè han buscado sobre todo no minar el rendimiento potencial del RB21, más bien que aumentarlo con un enfoque más radical. ¿Será esto quizás un síntoma de que los técnicos del equipo consideran que este concepto no es más desarrollable en términos de puro rendimiento? La teoría ha ganado cada vez más terreno entre los entrenadores rivales, debido a la larga racha de partidos (10) sin victorias. En la base, la dinámica del vehículo es cada vez más crítica, sobre todo si se compara con los monoplazas rivales. Pronto quedará claro si esta tesis tiene algún fundamento. En cualquier caso, dejar a Red Bull fuera de juego podría resultar una subestimación para los rivales. Mejor no hacerlo.
La Gazzetta dello Sport